Pies sobre la tierra: ¿Habrá alguna esperanza para La Vinotinto?

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Archivo: Ederik Palencia

Por Alan Muro (@il_alan).- Nadie dijo que dirigir una selección de fútbol sobre la que recae el peso y optimismo de millones de personas sea una tarea sencilla, sabiendo que el equipo NUNCA antes ha participado en el evento más importante de la disciplina, ni ha conseguido un cetro americano.

Venezuela no se ha caracterizado por su calidad futbolística, todo lo contrario, es el béisbol el deporte que resalta sus cualidades en el mundo deportivo. Un total de 343 peloteros han llegado a la Major League Baseball (Grandes Ligas), lo que convierte al país en el segundo, después de República Dominicana, con más peloteros extranjeros en la liga.

Sin desviarnos del tema, el fútbol venezolano se divide en la actualidad en dos grandes realidades: el torneo local, donde hacen vida 20 equipos y los llamados #VenEx o “Legionarios”, los jugadores criollos que militan en distintas ligas fuera del territorio nacional.

En los últimos años, la selección nacional La Vinotinto se ha nutrido de estas dos vertientes, las cuales no han dejado un resultado muy alentador. Un cuarto lugar en la Copa América 2011 ha sido el regalo más preciado que ha otorgado el seleccionado de mayores, cuando César Farías se encontraba al mando del equipo.

Los jugadores criollos siguen llegando a las ligas extranjeras y se han convertido en figuras de sus equipos, pero ¿qué hace falta para que destaquen de tal manera con la camisa de su país? ¿Por qué no se han logrado resultados positivos? ¿Quiénes están mal, los técnicos, los directivos o los jugadores?

Son interrogantes que millones de venezolanos se hacen día a día y que hasta ahora no tienen respuesta.

En 15 años, cinco técnicos -uno de manera interina- han tomado la responsabilidad de manejar esa llamada “Cenicienta”, término que le han otorgado en tono de burla las otras nueve oncenas que conforman la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) a La Vinotinto.

Richard Páez Monzón (2001-2007). Fue capaz de cambiar esa manera de pensar en los jugadores y tomó el título de un “fútbol irreverente” que logró quitarnos ese peso de Cenicienta y abrir los ojos para encarar a los grandes de América.

Cesar Farías (2008-2013). Técnico audaz y con mucho picante a la hora de intervenir en público. Supo mantener una idea y tener un orden táctico. Logró un 4to lugar en la Copa América 2011, sin embargo, el ciclo mundialista también se le hizo esquivo.

Manuel Plasencia (2014). Gran conocedor del fútbol nacional, estuvo como técnico interino en un año donde La Vinotinto no tuvo repercusión en el balompié mundial.

Noel Sanvicente (2014-2016). Técnico con una gran trayectoria en el torneo local, pero con poca fortuna a la hora de tomar la batuta del seleccionado nacional. La falta de resultados positivos hizo que su paso por La Vinotinto haya sido breve.

Rafael Dudamel (2016). Fue llamado para afrontar el compromiso nacional. Con una corta experiencia en la dirección técnica, el ex arquero buscará calmar las aguas turbias en el banquillo de Venezuela.

Las dudas siguen en el escenario y no podemos dejar pasar esa interrogante que muchas personas se han hecho, ¿será que la selección necesita un director técnico extranjero? Respuesta que por ahora no tendremos.

Apoyar la gestión de Rafael Dudamel es la visión y esperar los resultados positivos para los próximos compromisos internacionales es la meta a corto plazo, buscando hacer que nuestra Vinotinto sea respetada en suelo suramericano.

Redacción Deportes Venezuela
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