¿Ahora 2022 vale más que 2018?

0
384
Foto: Elio Rojas.

David Rodríguez.- Ir al Mundial de Rusia se fue a la nada demasiado temprano. Pese a ello, en el seno – y la cantera- de la selección se educa, deportivamente hablando, a una camada que puede volver a hacer soñar con ver a Venezuela en una Copa del Mundo. El sueño de millones es escuchar, con el mismo fervor que el pasado martes ante Argentina, el “Gloria al Bravo Pueblo” en un Mundial de mayores.

La Copa América 2015 dio a pensar en una idea que se combinó con inconvenientes entre la federación y jugadores, que defraudó a propios y extraños. Y duele más, cuando se acarició el repechaje en Brasil 2014. Cambio de capitán, de Juan Arango a Tomas Rincón, de Fernando Amorebieta a Mikel Villanueva. Una serie de sustituciones condujo a que el barco actualmente liderado por Rafael Dudamel, que conoce las razones de la cantidad de heridas que ha sufrido la camisa nacional, mostrase en la Copa América Centenario un poco de esperanza.

Pero esa sonrisa se vino abajo con la última doble fecha ante Colombia y Argentina. Despistes indignos de jugadores que se tutean con los mejores futbolistas del mundo, y un balance de un punto de seis, dejan desconcertado a todos y se esfuma toda cuenta que permitiese soñar con una experiencia mundialista.

Pensando en Catar

Antes del nuevo formato para clasificara los mundiales (todos contra todos, sustituyendo al de dos grupos) Venezuela solo había ganado cinco puntos en su historia, desde que empezó la odisea para el mundial de Inglaterra 1966. Ha pasado bastante tiempo. Para Francia 1998 se empezó a notar como los resultados se acercaban, para 2002 la palabra “respeto” era dicha por todas las escuadras sudamericanas, y en 2014 casi se logra la gesta. Se esperaba dar el paso definitivo para Rusia 2018.

Pero con tantos pasos en falso, dejan abierta la puerta a gestar un proyecto, serio, que Dudamel desea cumplir: Catar 2022. De entrada deja entrever, luego de empatar ante la albiceleste, que pensar a futuro es inversamente proporcional a regalar este Pre mundial, sino transformar a una camada de jugadores talentosos en monstruos que solo piensen en Catar. ¿Es fractible pensar asi?

Redacción Deportes Venezuela
Síguenos en Twitter
@VDeportes